Cristianos y cristianas de Cádiz se solidarizan con las personas migrantes en huelga de hambre

Cristianos y cristianas de Cádiz se solidarizan con las personas migrantes en huelga de hambre
El Grupo cristiano de Reflexión-Acción de Cádiz ha emitido un comunicado en solidaridad con las personas migrantes en huelga de hambre en una iglesia de Bruselas. Allí exigen su legalización tras años de trabajo en el corazón de Europa.

Desde Cádiz, y a pesar de las pocas noticias que se han conocido en nuestros medios nacionales sobre este hecho (con honrosas excepciones) el Grupo cristiano de Reflexión – Acción se ha manifestado a favor de que: «autoridades, organizaciones e instituciones españolas promuevan acciones urgentes ante el Gobierno belga para dar una solución humanitaria a estas personas que les permita vivir con dignidad».

El manifiesto, que recuerda los cuatro verbos que propone el papa Francisco en la atención a las personas migrantes —acoger, proteger, promover e integrar—, reclama, además, que las acciones en favor de la legalización de las personas migrantes se extiendan no solo en Bélgica, sino también en otros países, al tiempo que denuncia «las políticas migratorias inhumanas de la Unión Europea».

Entre la vida y la muerte

Las casi 450 personas migrantes en situación irregular llevan desde el 23 de mayo  cobijadas en la Iglesia de San Juan Bautista en el centro de Bruselas y, por tanto 59 días en huelga de hambre para exigir a las autoridades belgas dejar de ser “ciudadanos fantasmas” y lograr una documentación que les conceda acceso a los derechos fundamentales. Están ya en una situación límite con serio peligro para sus vidas, ya que, según avisan los médicos, el día 60 es crucial para la salud e incluso para la supervivencia de las personas.

Se trata de personas de entre 30 y 40 años que viven de media siete años en Bélgica, aunque las hay que llevan más de 20 años y, según indican algunos de los carteles que exhiben en la iglesia, ocupan oficios de los que llamamos esenciales: repartidores, limpiadoras, camioneros, cuidadores, pero en la oscuridad que produce la irregularidad. Se han llegado a coser literalmente los labios para mostrar la importancia de su reclamación, aunque según el texto de María Iglesias en elDiario.es que ya hemos citado, «el secretario de Estado de Asilo e Inmigración belga, Sammy Mahdi, democristiano e hijo él mismo de un refugiado iraquí, no deja de decir: “No habrá regularización masiva”, “Seguir con la huelga no sirve de nada”, “Nadie debería darles falsas esperanzas”»