El Círculo de Silencio de Málaga denuncia las situaciones de exclusión social de jóvenes extutelados

El Círculo de Silencio de Málaga denuncia las situaciones de exclusión social de jóvenes extutelados
Trabajadoras y trabajadores cristianos de Málaga se suman a la reclamación del Círculo de Silencio diocesano para que se reforme el Reglamento de Extranjería y evitar situaciones de exclusión de jóvenes extutelados.

El miércoles, tuvo lugar un nuevo Circulo de Silencio en Málaga “para orar y reflexionar” sobre la situación de personas migrantes y refugiadas. Convocado por la Delegación diocesana de Migraciones, participaron además trabajadores y trabajadoras cristianas de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) diocesana.

En esta convocatoria, el foco estaba en la situación que provoca el reglamento de la ley de extranjería en los jóvenes extutelados. Es una insistencia de militantes obreros cristianos, congragaciones religiosas, cristianos de base y entidades sociales la urgente necesidad de reformar esta norma para “facilitar a los niños, niñas y jóvenes migrantes no acompañados que están tutelados por el Estado su transición a la vida adulta”. Recientemente, en este mismo medio, Olivia Pérez contaba la movilización realizada en las puertas del Ministerio de Interior, por cerca de 300 organizaciones sociales de todo el país y personas que exigen al Gobierno “tal como se había comprometido”, que garantice a niños, niñas y jóvenes migrantes no acompañados tutelados por el Estado el acceso a “una autorización de residencia y trabajo a partir de los 16 años”.

En la actualidad, la reforma del Reglamento de Extranjería se encuentra pendiente de aprobación por el Consejo de Ministros con consecuencias nefastas en la vida de los y las jóvenes. Esta norma, según afirman las organizaciones convocantes “impide su acceso a la educación y al trabajo, y provoca que, en muchas ocasiones, queden en situación administrativa irregular, generando un escenario de inseguridad jurídica, desprotección y vulneración de derechos”.

¿Cómo os sentiríais vosotros si hubieseis vivido mi historia saliendo con quince años de vuestra casa?

En el acto se pudo escuchar el testimonio de Thierno, un joven guineano que abandonó su su país con 15 años para adentrarse en una durísima travesía. Cinco años después, reside en Málaga y trata de salir adelante y ayudar a su familia mejorando sus estudios para conseguir un trabajo digno. Esta es su historia personal:

«Gracias por darme la oportunidad de compartir algo de mi vida con todos vosotros. Me llamo Thierno. Vengo de Guinea Central y tengo 20 años. Antes de empezar me gustaría que me concediesen el permiso para contaros un poco de mi historia personal.

Salí de mi país con 15 años. El motivo de mi salida era que en mi pueblo donde yo crecí veía que muchos hermanos mayores de otras familias terminaban los estudios y no tenían trabajo… tampoco los que no estudiaban no tenían trabajo para ayudar a sus familias. A mí me ha gustado estudiar pero había que trabajar para ayudar por la situación de mi familia y también porque soy el hombre mayor de mi madre, mis hermanos son pequeños.

Con 15 años que tenía pensé en salir para poder cambiar la vida de mi familia. Salí sin decir adiós a nadie.

Éramos 3 personas, los otros dos tenían más edad que yo. Hemos pasado por Mali, Burquina Faso, Niger, Argelia y Marruecos. Fueron muchos meses de camino y sufrimiento donde lo pasamos muy mal; después de tanto sufrir que es una larga historia tuve la suerte de llegar a Ceuta; ya tenía 16 años y pico. Me llevaron a un centro de menores, llamado Esperanza.

Allí también sufrí mucho , y al cumplir los 18 años allí mismo me dieron el permiso de residencia sin trabajo . Desde entonces intenté trabajar para ayudar a mi familia. Mi madre necesitaba mucha ayuda.

Después vine a Málaga y fui acogido en un piso de acogida de Cáritas para personas migrantes. Comparto piso con otros compañeros . En el tiempo que llevo he realizado algunos cursos formativos y me gustaría estudiar… En esta institución me están ayudando mucho para el tema de la renovación, para mi formación. Estoy muy agradecido y confío en poder ir mejorando mi situación social y laboral si consigo los papeles con permiso de trabajo.

Gracias por esta oportunidad de estar hoy aquí con vosotros. ¿Cómo os sentiríais vosotros si hubieseis vivido mi historia saliendo con quince años de vuestra casa? Deseo de corazón que no lo viva nadie.

Me gustaría que todos apoyemos a la reclamación que se ha hecho en Madrid para la reforma del reglamento de extranjería. Todos juntos hacemos fuerza».

Un nosotros cada vez más grande

El 26 de septiembre se celebra la 107 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2021 con el lema “Hacia un ‘nosotros’ cada vez más grande” que presta especial atención al cuidado de la familia común.

El título está inspirado en su llamamiento a que “al final ya no estén “los otros”, sino solo un “nosotros” (Fratelli tutti, 35). Y este “nosotros” universal debe hacerse realidad en primer lugar dentro de la Iglesia, que está llamada a crear comunión en la diversidad. El objetivo, tomar conciencia de la situación del mundo en el que vivimos ante el desafío de las migraciones y las oportunidades que nos ofrecen de cara al futuro.

Círculos de Silencio

Los Círculos de Silencio son encuentros que permiten ocupar un tiempo para la reflexión y darle voz a las situaciones y a las personas personas migrantes en la plaza pública, de tal manera que permitan visibilizar y sensibilizar a la ciudadanía sobre esta realidad y sus distintas heridas. Este tipo de iniciativas, cada vez más extendidas en distintas ciudades del país, concretan una expresión de solidaridad.