Por un enfoque inclusivo del turismo que cuide a las personas y al planeta

Por un enfoque inclusivo del turismo que cuide a las personas y al planeta
El 27 de septiembre se celebra el Día Mundial del Turismo. Ante esta conmemoración, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral ha enviado un mensaje para recordar la necesidad de fomentar un enfoque inclusivo del turismo que pueda abrir estilos de vida respetuosos con los demás y con la casa común.

El mensaje reconoce el grave impacto que ha tenido la pandemia de la Covid-19 en el sector del turismo, tanto en las empresas como en los trabajadores e invita, en el marco del lema elegido por la Organización Mundial del Turismo, Turismo para el crecimiento inclusivo, a mirar más allá de las estadísticas reconociendo que “detrás de cada número hay una persona”.

El Dicasterio menciona particularmente a los trabajadores a tiempo parcial y con baja remuneración que reciben prestaciones del Estado así como a los que se encuentran sin ningún apoyo económico.

Oportunidad para todas las personas

Ese “ir más allá” de los datos económicos para ir al encuentro con las personas con dificultades nos lo ha trasladado en muchas ocasiones el papa Francisco y así lo pone de manifiesto también este mensaje, recordando su llamamiento a “ejercitar la creatividad que permita encontrar soluciones en situaciones bloqueadas; hacer valer las razones de la dignidad humana frente a la rigidez de la burocracia” y a “favorecer el bienestar social y económico de toda la humanidad, ofreciendo a todos la oportunidad de realizar el propio desarrollo”.

También hace referencia a que con la llegada de la pandemia el Papa recordaba la necesidad de fomentar sistemas económicos que permitan a todos tener acceso a los frutos de la creación, a las necesidades básicas de la vida como son tierra, techo y trabajo.

En el Día Mundial del Turismo, este Dicasterio llama a la construcción de un desarrollo de todas las dimensiones de la persona y que respete el planeta. “La pandemia ha hecho que nos demos cuenta de que estamos ligados unos a otros. Incluso el turismo de un país se ve afectado si los habitantes de otros países no pueden viajar debido a las restricciones sanitarias”, dice el mensaje.

Así, invita a centrarse en un enfoque inclusivo del turismo que resista las tentaciones del individualismo y el nacionalismo, pues no podemos olvidar que “como pueblo, tenemos un destino común”. “Sólo así podremos evitar la variante del virus que se propaga cuando fomentamos una economía enferma que permite a unos pocos muy ricos poseer más que el resto de la humanidad, y cuando los modelos de producción y consumo destruyen el planeta”, señala el mensaje del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Cultura del encuentro

El turismo, por tanto, debe permitir el encuentro entre personas y con territorios diferentes, donde la admiración de la belleza pueda abrir estilos de vida respetuosos con los demás y con el planeta.

Desde este Dicasterio piden a los obispos y a los responsables del turismo que colaboren estrechamente con las autoridades locales “para fomentar un turismo respetuoso con las personas y la naturaleza, y que promueva una economía justa e inclusiva”  porque “solo un turismo así puede convertirse en un factor importante en la construcción de un mundo en el que cada ser humano se realice plenamente”.

Finalmente, el mensaje tiene palabras de agradecimiento hacia quienes están sosteniendo material o espiritualmente a las personas que se encuentran en dificultades económicas a causa de la paralización de las actividades turísticas y pone de manifiesto que este es un ejemplo concreto de desarrollo inclusivo, de “la nueva fraternidad, capaz de ayuda recíproca y estima mutua, que necesitamos con urgencia”.