El obispo Segura comienza la cadena a favor del Trabajo Decente

El obispo Segura comienza la cadena a favor del Trabajo Decente
Foto | Vía www.bizkeliza.org
El obispo de la diócesis de Bilbao, Joseba Segura, ha comenzado la cadena virtual de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente a favor del empleo con derechos, sostenible e inclusivo, con motivo de la próxima Jornada Mundial por el Trabajo Decente.

En Bilbao, la iniciativa diocesana ha propuesto llevar a cabo una cadena virtual para visibilizar y denunciar las diversas situaciones de precariedad laboral.

El objetivo es grabar un video en el que las personas que participen muestren frases de denuncia ante situaciones diversas de precariedad laboral y el lema de la jornada para este año. Con los videos recogidos, se editará una única escena que se difundirá posteriormente para llegar a toda la sociedad.

La responsable de Pastoral Obrera de la Diócesis de Bilbao, Maite Valdivieso, ha insistido en que “como sociedad y como comunidad cristiana, no podemos ser indiferentes” en la defensa del trabajo digno, “con derechos” y solicita “una mayor implicación”.

Utilizando el lema de inicio del curso en la Diócesis de Bilbao, “Bat gara, Creamos Comunidad” se busca sumar “en la búsqueda del bien común, poniendo a la persona en el centro”.

Mons. Segura ha sido el primero en pasar el testigo a los grupos de la Iglesia de Bizkaia que quieran participar en la iniciativa, que quiere llamar la atención especialmente sobre el sector forestal que en Euskadi ha visto como morían cuatro de sus trabajadores.

ITD por séptimo año consecutivo llama a movilizarse, con el lema #Ahoramásquenuncatrabajodecente en torno al 7 de octubre, cita para hacer visible la coalición mundial a favor del trabajo digno sugerida por el Vaticano en el jubileo de los trabajos del año 2000. Ya en el año 2008 la Confederación Sindical Internacional eligió ese día como Jornada Mundial por el Trabajo Decente (JMTD). Es una jornada de movilizaciones en el mundo entero.

El concepto de “Trabajo Decente” fue formulado por la OIT, como reconocimiento de que el trabajo es fuente de dignidad personal, estabilidad familiar, paz en la comunidad, democracias que actúan en beneficio de todos, y crecimiento económico, que aumenta las oportunidades de trabajo productivo y el desarrollo de las empresas. El Papa Juan Pablo II impulsó el concepto –en castellano se tradujo como “trabajo digno”– en sus palabras sobre el Jubileo de los Trabajadores y posteriormente Benedicto XVI retomó esta causa en su Encíclica Caritas in veritate.