Francisco, el Buenagente

Francisco, el Buenagente

El papa Francisco, un hombre de palabra
Director: Win Wenders
Documental. Emisión en La 2 RTVE
Disponible en A la Carta hasta el 23 de diciembre

No es oportunismo que titule así esta reseña de este documental. Es también el título de la biografía gráfica de san Francisco de Asís escrita y dibujada magistralmente por José Luis Cortés que un gran amigo me regaló por mi cumpleaños hace ya demasiados. Quien vivió con apenas veinte años el terremoto interior de conocer a san Francisco no puede evitar su revisita delante de este documental de Win Wenders, director alemán de largometrajes, cortometrajes, documentales y programas para la televisión, también guionista, productor e incluso actor. Aprovechemos para repasar su filmografía y explicarnos por qué Wenders puede haber sido la persona más adecuada para producir, coescribir y dirigir esta película.

Desde el comienzo este documento declara una de sus intenciones: sumergir al espectador del siglo XXI en el testimonio universal e intemporal de san Francisco de Asís, ya visionario en los albores del siglo XIII de la ruptura de la armonía entre el ser humano y la Creación. En palabras del papa Francisco: “San Francisco, en la historia, ha supuesto una revitalización de la persona de Cristo, de manera radical, absoluta, en su pobreza, su hermana pobreza, en su amor a los pobres, a los enfermos, en su cuidado por ellos, en su paciencia y comprensión hacia los hermanos, lo que lo convierte en un hombre de diálogo (…) el apostolado de la oreja…”, de la escucha.

Se acerca a las víctimas de las mayores calamidades de nuestro mundo, sin hablar de más, más bien escuchando

Durante su pontificado, el papa Francisco insiste a los sacerdotes, a la curia vaticana en que escuchen tiernamente los anhelos y las necesidades de la persona de nuestro tiempo. En consecuencia con este encargo, se acerca a las víctimas de las mayores calamidades de nuestro mundo, sin hablar de más, más bien escuchando, guardando un silencio orante ante el profundo dolor de los desheredados por las catástrofes y las injusticias (refugiados, parados, enfermos, encarcelados: “el primer santo fue un preso, quien acompañaba a Jesús en la Cruz, ‘hoy estarás conmigo en el Paraíso’”), dialogando con las demás religiones en términos de igualdad y respeto mutuo como sinceras buscadoras del encuentro con Dios.

Quien escucha a la humanidad sufriente se gana el derecho a ser escuchado, por la Asamblea General de las Naciones Unidas, o por congresistas y senadores en Estados Unidos: “En América no tememos a los extranjeros, porque fuimos extranjeros en otro tiempo. No debemos dejar que su número nos intimide, sino escuchémoslos como personas. Si queremos seguridad, vida y oportunidades demos seguridad, vida y oportunidades. ¿Por qué se venden armas a quienes tienen intención de arrasar la vida humana? Hay que acabar con el comercio de armas”.

Francisco solo tiene como arma la palabra

Francisco solo tiene como arma la palabra, que da título al documental, y la utiliza como nadie. Las entrevistas del documental no se dirigen al entrevistador, sino a la persona espectadora. El Papa te mira a los ojos mientras habla con esa ternura que nace de la experiencia del sufrimiento humano, de su sentido de la fraternidad, conmoviéndote.

Este documental impacta por la oportunidad de los testimonios de Francisco y de quienes se dirigen a él, por la panorámica tan completa de las inquietudes sociales del Sumo Pontífice, captadas in situ durante sus viajes, y proyectadas sobre la fachada de la Basílica de San Pedro en un momento hipnótico de la película.

Jorge Mario Bergoglio ha sido el primer Papa que ha tomado el nombre de san Francisco. No me equivocaba cuando afirmé aquel 13 de marzo de 2013 que este Papa sería mi gran regalo de cumpleaños. Aun así, querida persona lectora, date por avisada: si presencias este documental con la escucha que nos pide el Papa, algo en ti cambiará a mejor a partir de ese momento. ¿Estás preparada?