Las empresas del IBEX35, lejos de cumplir con sus responsabilidades sociales

Las empresas del IBEX35, lejos de cumplir con sus responsabilidades sociales
Las grandes empresas de España, agrupadas en el IBEX35, están muy lejos de cumplir con su responsabilidad social. Igualdad, justicia salarial y negociación colectiva son sus principales asignaturas pendientes.

La brecha entre hombres y mujeres persiste y aunque se va estrechando lo hace a un ritmo muy lento. El salario medio de los hombres (51 mil euros) es superior al salario de las mujeres (43 mil euros), según las 24 empresas que han publicado sus indicadores de la brecha salarial.

Techo de cristal

Las diferencias son mayores, si se compara la presencia de cada sexo en puestos directivos: solo hay cuatro consejeras ejecutivas que representan el 5,8%. En los consejos de administración, las mujeres no pasan del 27,5%.

Desigualdad salarial

La disparidad de las retribuciones entre el grueso de la plantilla y la alta dirección es realmente escandalosa. El directivo principal cobra 118 veces más que el salario medio de los trabajadores de su misma empresa. Las responsabilidad de dirección se retribuye 23 veces más que el salario medio de las plantillas. Pero no solo eso, la lógica de retribuir al accionista por encima de todo explica que el 59% de los beneficios obtenidos se reparta a través de los dividendos.

Garantías laborales

El diálogo con sus trabajadores, que podría medirse por la extensión del convenio colectivo a través de la negociación con la parte sindical a sus plantillas, está de capa caída. Un 25% de todos sus trabajadores tiene condiciones de trabajo al margen del convenio (el 10% de sus trabajadores en España, donde se concentra menos del 40% de su personal), mientras que 17 empresas han informado que operan en países considerados de riesgo elevado para los derechos de los trabajadores y trabajadoras según la clasificación de la Confederación Sindical Internacional (CSI).

Emisiones de efecto invernadero

En lo que parece que comienzan a avanzar las grandes empresas de nuestro país es en su respeto a los acuerdos internacionales contra el cambio climático. Aunque son responsables, directa o indirectamente, de la emisión de 385 millones de toneladas de CO2 equivalentes, las han reducido un 6% con respecto al año anterior.

Normas vinculantes

“Las declaraciones de buenas intenciones no son suficiente”, ha explicado el secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, Carlos Bravo, en la presentación del informe Evolución de indicadores de buen gobierno en las empresas del IBEX 35, realizado con los datos aportados por las empresas en 2019. “Necesitamos una norma con carácter vinculante, de debida diligencia corporativa, en el marco de Naciones Unidas, un tratado de empresas y derecho humanos” ha explicado.

Responsabilidad

“El papel de una empresa en la sociedad no es solo generar beneficios, es también generar tejido social, provocar demanda interna a través de sus proveedores, nutrir de servicios a sus clientes y contribuir fiscalmente a la sociedad, en el sostenimiento de los servicios públicos de los que también se benefician”, ha afirmado.