El consenso del Gobierno de incentivar y penalizar la jubilación, es la discrepancia con los trabajadores

El consenso del Gobierno de incentivar y penalizar la jubilación, es la discrepancia con los trabajadores
La propuesta anunciada por el Gobierno, por parte del ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, de incentivar y penalizar la jubilación según se atrase o se adelante, respectivamente, es rechazada por las organizaciones de trabajadores.

El ministro ha planteado, en una comparecencia en el Congreso, una serie de medidas que afectan al mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, con una nueva fórmula estable que tiene en cuenta el IPC del año anterior. Ha propuesto que los coeficientes reductores de la jubilación anticipada voluntaria sean mensuales y más bajos que los actuales, en la mayoría de casos; y, para incentivar la jubilación demorada, el trabajador o la trabajadora podrá elegir entre un incremento de la pensión, un pago único de hasta 11.000 euros por año o una combinación de ambas.

Las propuestas realizadas sin el pertinente diálogo en el marco de concertación social que aborda este tema con sindicatos y empresarios, han tenido el reconocimiento del presidente Sánchez que las considera “positivas y cuentan con consenso dentro del Gobierno“, aunque con serios recelos en sus socios parlamentarios.

Discrepancias sindicales en las formas y en el fondo

Sin embargo, las organizaciones de trabajadores han señalado sus discrepancias en las formas y en el fondo, en plena campaña de movilizaciones y en vísperas de las manifestaciones del Primero de Mayo. El líder de CCOO, Unai Sordo, ha manifestado que “no hay un acuerdo ni estamos cerca” y aunque se producen reuniones bilaterales, “hace bastantes semanas que no hay una mesa del diálogo social en materia de pensiones”. Sordo ha reclamado claridad al Ejecutivo sobre “se va a derogar la reforma de pensiones de 2012” y a partir de ahí, articular medidas para mejorar los ingresos del sistema, como son el destope bases máximas “que, seguramente, debe tener aparejada una mejora de la pensión máxima para estas personas y que, en el conjunto de medidas, salga beneficiado el sistema público de pensiones”, aprobar el sistema de cotización de autónomos por ingresos reales o la subida del salario mínimo interprofesional (SMI).

Más taxativo se ha expresado Pepe Álvarez, secretario general de UGT, que ve en las medidas del Gobierno “poco sentido” y que “no las va a negociar”. Para Álvarez, la mejor medida para desactivar las jubilaciones anticipadas es la creación de empleo, al que le pide concreciones políticas. “La gente en España no se jubila antes porque quiere, sino porque no tiene empleo. Y si continuamos sin crear empleo, se van a tener que jubilar antes”, según declaraciones recogidas en Europa Press.