Iglesia y Fiscalía coinciden en la necesidad de mejorar la atención a las víctimas de accidentes de trabajo

Iglesia y Fiscalía coinciden en la necesidad de mejorar la atención a las víctimas de accidentes de trabajo
La Conferencia Episcopal Española coincide con el Fiscal de Siniestralidad Laboral en la necesidad de impulsar juzgados y fiscales especializados en esta materia y de crear oficinas de asistencia a las víctimas.

Ante el drama añadido que supone para las personas afectadas la duración en el tiempo de los procesos judiciales, la Iglesia en España ha coincidido con la Fiscalía de Siniestralidad Laboral en reclamar la creación de juzgados y fiscales especializados en esta materia y de oficinas de asistencia a las víctimas.

La reunión, que se produjo en un clima “muy distendido”, en palabras de el director de Pastoral del Trabajo, Antonio J. Aranda, evidenció una amplia coincidencia de objetivos. “Compartimos la necesidad de la prevención en materia de seguridad en el trabajo con campañas institucionales al estilo de las que se vienen desarrollando con los accidentes de tráfico, así como aumentar la dotación de personal de la inspección de trabajo”, según Aranda.

Compartimos la necesidad
de la prevención en materia
de seguridad en el trabajo

El encuentro se produjo el pasado 24 de mayo, entre los departamentos episcopales de Pastoral del Trabajo y Pastoral de la Salud, representados por Antonio J. Aranda y José Luis Méndez, y el Fiscal de Sala Coordinador de Siniestralidad Laboral, Félix Pantoja García, que promovió la cita, en su empeño de dar a conocer su labor a las instituciones preocupadas por los accidentes de trabajo.

La dos partes acordaron mantener una relación constante, dejando abierta la puerta abierta a futuras reuniones donde seguir concretando vías de colaboración mutua. El propio fiscal Félix Pantoja apeló al papel de concienciación que la Iglesia puede desarrollar ante el drama de la siniestralidad laboral.

“Una vez más nos reafirmamos desde nuestra responsabilidades con la petición que nos hacen los obispos”, detalló Aranda, quien se remitió a la Nota sobre la defensa y promoción de la vida en el Trabajo (LXXIV Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, 2000): “Todos los cristianos debemos implicarnos en la defensa de la vida en el trabajo, porque el compromiso al servicio de la vida obliga a todos y cada uno. Es una responsabilidad propiamente “eclesial” que exige la acción concertada y generosa de todos los miembros y de todas las estructuras de la comunidad cristiana”.