La Pastoral Obrera de Bilbao recuerda a Joaquín Beltrán y reclama mayores condiciones de seguridad en el trabajo

La Pastoral Obrera de Bilbao recuerda a Joaquín Beltrán y reclama mayores condiciones de seguridad en el trabajo
Concentración que se ha celebrado esta tarde en Zalla.
La Pastoral Obrera de Bilbao muestra su solidaridad y cercanía “ante el sufrimiento y dolor” de las familias y allegados de las víctimas de accidentes laborales.

En un comunicado, han recordado especialmente a la familiares, amistades y compañeros de trabajo de Joaquín Beltrán, trabajador sepultado en el vertedero de Zaldibar, al que hoy el gobierno Vasco ha dado por concluida su búsqueda, sin que se haya podido localizar su cuerpo desde el 6 de febrero de 2020. “Ante el sufrimiento y dolor… desde el ámbito Pastoral Obrera queremos transmitir nuestra cercanía y solidaridad en estos momentos tan difíciles. Que los obreros muertos en el campo de honor del trabajo y de la lucha, descansen en paz”.

La Pastoral Obrera de la diócesis de Bilbao denuncia las recientes muertes por accidente laboral que se ha producido en el País Vasco. Ayer mismo fallecía un trabajador en Basauri al precipitarse desde un tejado. “La muerte en el trabajo sigue siendo la punta del iceberg del riesgo para la salud y la vida de las personas. La siniestralidad laboral es también una pandemia silenciosa que deja miles de personas fallecidas, miles de personas enfermas, incontables familias afectadas”, señala la nota.

Drama evitable

Una pandemia evitable a la que “no podemos plegarnos ni a la fatalidad, ni a la indiferencia”.  En este sentido, reclaman con urgencia “redoblar esfuerzos en la defensa de la vida y la dignidad de los hombres y mujeres del trabajo, y detener “la cadena de muertes y accidentes laborales” (Benedicto XVI). Para ello, es necesario el cuidado de la vida de los trabajadores y las trabajadoras con “el cumplimiento de unas condiciones de seguridad y la salud en el trabajo”; y cuidar y acompañar a las familias trabajadoras que han perdido a un ser querido.

Para ello, reclaman leyes y normas “que no sea letra muerta, la implicación de la administración, las empresas, las diferentes instituciones y agentes sociales, así como la articulación y dotación de recursos sociales y económicos, para generar una cultura de la prevención y del cuidado también en el ámbito laboral. Nos sentimos como Iglesia, unidos a tantas personas que en nuestra sociedad defienden un trabajo decente, a la medida de la dignidad de cada ser humano. Porque el trabajo es para la vida”.