Soñar despiertos la fraternidad en un tiempo de incertidumbre

Soñar despiertos la fraternidad en un tiempo de incertidumbre

Soñar despiertos la fraternidad en un tiempo de incertidumbre
Francisco Javier Vitoria Comenzana
PPC – Cristianismo y Justicia | 2021
376 págs.

Fraternidad es una palabra que se ha instalado últimamente en el imaginario creyente de una manera mucho más intensa, sobre todo a raíz de la publicación de la encíclica del papa Francisco Fratelli tutti, aunque es –como dice el autor en las primeras páginas– una de las categorías centrales del cristianismo, porque los seres humanos somos un proyecto divino de fraternidad, y si queremos abordar el futuro envuelto en incertidumbres ya presentes en nuestra existencia, solo lo podemos hacer en conflicto con los intereses hegemónicos que dirigen la marcha del mundo aunque para ello haya que transgredir el (des)orden establecido, pues a pesar de ser este presente «la hora de lo común» vivimos un grave deterioro de las relaciones humanas con constantes desavenencias en todos los campos, hasta poder sentir que este momento de la historia no es ya la condición posmoderna sino –en palabras de Marina Garcés– la condición póstuma.

Por eso estamos convocados, creyentes y no creyentes, a la tarea de hilvanar nuevamente un tiempo vivible para la comunidad humana, generado por la fraternidad. A este empeño común los creyentes cristianos solo podemos acudir con y desde nuestra fe en el Dios comunión.

Fratelli tutti se publicó con posterioridad a la redacción de este libro, escrito durante la pandemia, pero incorpora referencias a la misma, en la pretensión de ayudarnos a mirar el desafío de la fraternidad como guía de lectura del presente humano y del futuro de nuestro mundo.

Desde la experiencia de los derechos humanos tan depredados en nuestro mundo, y desde el proyecto de fraternidad universal del Dios de Jesús de Nazaret, el libro recorre el contenido de ese proyecto en la formulación del reino de Dios, que se hace fuente, imagen y madre de la fraternidad que se desvela en la historia compartida de Dios con la humanidad, y que hace de la comunidad de discípulos de Jesús una comunidad misionera y fraterna de iguales para orientar un proyecto de reconstrucción política, social y cultural de la fraternidad, que haga de todas las personas ciudadanos, vecinos, y hermanos, flotando en el caldo de una cultura del cuidado.

El libro se lee con gusto y pasión, nos podemos sentir interpelados, y en el lenguaje teológicamente profundo y humanamente directo de Javier Vitoria, podemos reconocernos muchos buscadores de los caminos que llevan a la construcción de la fraternidad en lo concreto de la vida cotidiana. Podemos reconocernos en el acompañamiento a las personas, en la necesidad de construir esa nueva cultura fraterna del cuidado, en trabajar para que las instituciones propicien la fraternidad, la amistad social, y en la convocatoria amorosa a construir la fraternidad que necesitamos desde la pasión de Dios por este mundo.