Trabajadores cristianos de Málaga lamentan otra muerte en el trabajo y piden prevención eficaz

Trabajadores cristianos de Málaga lamentan otra muerte en el trabajo y piden prevención eficaz
Trabajadores cristianos de Málaga vuelven a lamentar un nuevo accidenta laboral con resultado de muerte en la provincia e insisten en la urgencia de implantar medidas preventivas adecuadas y efectivas en los puestos de trabajo.

El lunes 26 de julio, los servicios de emergencia de Málaga capital recibieron una llamada de alerta de un testigo que decía haber encontrado a un hombre que no reaccionaba bajo una carretilla elevadora en la calle Leo Delibes del polígono Valdicio, próximo a la carretea de Cádiz y la MA-20. Al parecer, el trabajador de 42 años de edad estaba ocupado en una empresa de dicho polígono. Las medidas de seguridad que tenían que garantizar la prevención del accidente no han evitado que la desgracia vuelva a ocurrir.

El presidente de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Málaga Francisco Guzmán, informado de este nuevo suceso, ha declarado que “la muerte en accidente laboral es una tragedia humana porque el trabajo es para la vida”. Además, se ha quejado de la escasa atención que reciben este tipo de sucesos: “una tragedia que pocas veces es reconocida, que se vive al interior de las familias. Detrás de cada trabajador o trabajadora está su familia, sus amigos, sus compañeros y compañeras…”

Los trabajadores y las trabajadoras de la HOAC de Málaga, han compartido “el dolor y la solidaridad con los familiares, amigos y compañeros de este trabajador”, pero también hace un llamamiento a tomar conciencia de “la importancia que tiene el trabajo en nuestras vidas, así como de la necesidad de realizarlo en condiciones dignas y seguras”. Suma a esta reivindicación su compromiso con la dignidad humana, que en el terreno laboral, como en cualquier otro ámbito, debe ser defendida, porque “es lo que nos hace sentirnos personas e hijos de Dios”.

Concluye Guzmán uniéndose al papa Francisco al hacer “un apremiante llamamiento para que no prevalezca la lógica del provecho, sino la de la solidaridad y la justicia. En el centro de toda cuestión, también la laboral, hay que colocar siempre a la persona y su dignidad. ¡Con el trabajo no se juega!” (Roma, 3 de septiembre de 2014).