Los obispos de Canarias piden no crear guetos insulares para evadir el problema migratorio

Los obispos de Canarias piden no crear guetos insulares para evadir el problema migratorio
Los obispos de Canarias y Tenerife, José Mazuelos Pérez y Bernardo Álvarez Afonso, respectivamente, advierten a los gobernantes europeos y al gobierno español de que «no se pueden crear guetos insulares para evadir el problema migratorio».

Siguiendo al papa Francisco, afirman que “en los países de destino, el equilibrio adecuado será aquel entre la protección de los derechos de los ciudadanos y la garantía de acogida y asistencia a los migrantes”. Por eso, consideran que la respuesta para quienes huyen de las graves crisis humanitarias es “aumentar y simplificar la concesión de visados; abrir corredores humanitarios; garantizar la vivienda, la seguridad y los servicios esenciales; ofrecer oportunidades de trabajo y formación; fomentar la reunificación familiar; proteger a los menores; garantizar la libertad religiosa y promover la inclusión social”.

Con motivo de la IV Jornada Mundial de los Pobres y ante el colapso en los servicios de salvamento y atención de migrantes llegados a las Islas Canarias, los prelados se han unido para impulsar una “tomar conciencia de la situación de pobreza y vulnerabilidad que viven estas personas”, pero también para hacer un llamamiento a “ponernos manos a la obra para que nadie se sienta marginado o despreciado”.

“Nos unimos a las palabras del papa Francisco que con tanta fuerza profética denunció las tragedias mortales en Lampedusa y que siguen sonando como un aldabonazo en nuestras conciencias: ¿Quién de nosotros ha llorado por este hecho y por hechos como éste? ¿Quién ha llorado por la muerte de estos hermanos y hermanas? ¿Quién ha llorado por esas personas que iban en la barca? ¿Por las madres jóvenes que llevaban a sus hijos? ¿Por estos hombres que deseaban algo para mantener a sus propias familias?”, se puede leer en la carta firmada por los dos titulares de las diócesis isleñas. 

Los pastores católicos invitan a “hacer nuestros sus sufrimientos tras haber huido de la guerra, de las persecuciones, del hambre y haber afrontad un largo y peligroso viaje por el desierto y el mar en manos, tantas veces, de traficantes de seres humanos”, puesto que “los inmigrantes son personas como cualquiera de nosotros, con nombres, historias y familias”.

Visión positiva de las migraciones

Además, denuncian las visiones interesadas sobre las migraciones, dado que “los que llegan en las pequeñas embarcaciones son sólo una pequeña parte, que no llega al 10%, del total, de la población inmigrante empadronada y residente en España”. Animan, de hecho, a “contar un relato real y positivo de las migraciones, ya que habitualmente se silencia la aportación positiva que la inmensa mayoría de los inmigrantes hacen al país que los acoge”.

Igualmente, muestra su reconocimiento y valoración de “todas las vidas salvadas y rescatadas por los profesionales del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, de Salvamento Marítimo del Gobierno” a los que se refiere como “auténticos ángeles de la guarda”, así como la labor de los voluntarios y miembros de Cáritas y de otras organizaciones humanitarias.

Como no puede ser de otra manera, los prelados canarios llaman a la comunidad cristiana a asumir que “hablar de migrantes, es hablar de un paradigma para la vida cristiana que apunta a Cristo, que es nuestro Camino, Verdad y Vida. Un migrante es hijo de Dios. Donde muchos ven un emigrante, el cristiano ve a un hermano con una vida marcada por el dolor y el sufrimiento que busca la esperanza de alcanzar una vida mejor”.

Superar la fobia al extranjero

Además, llaman a toda la sociedad en su conjunto a “crear la cultura del encuentro, a superar la fobia al extranjero, a luchar contra las mafias y favorecer el desarrollo de los países de origen”, si olvidar que “cuando cesen las guerras inducidas en países con riquezas mineras, cuando los dictadores que expolian a su pueblo dejen de contar con la complacencia de gobiernos y empresas multinacionales, cuando cese el comercio de armas, la inmigración de ciertas zonas del mundo se podrá regular. Cuando se acabe con la injusticia actual la migración se moderará”.