UGT denuncia que el Black Friday se asienta en la precariedad extrema

UGT denuncia que el Black Friday se asienta en la precariedad extrema
«Se trata de un modelo de consumo masivo que se sustenta en la precariedad laboral y la evasión de impuestos, multiplica los riesgos laborales, arrasa con los derechos laborales, infringe un daño ecológico enorme y golpea el comercio tradicional», según el sindicato UGT, que reclama «tomar conciencia» y «desarrollar políticas regulen la actividad laboral de las plataformas digitales, pongan freno a los monopolios digitales, protejan el medio ambiente y garanticen el reparto justo de la riqueza».

Cada último jueves de noviembre, marcas de todos los sectores se lanzan a ofertar sus productos, instigando a un frenesí consumista que oculta un modelo nocivo para el conjunto de sociedad. Porque la realidad que propicia el Black Friday encierra una secuencia de la que toda la sociedad debería ser consciente: empleo precario, evasión de impuestos, daño ecológico, abuso de la competencia y actitudes monopolísticas. Las empresas que más lucro obtienen de estas fechas son, precisamente, aquellas que abusan del empleo precario: contratación de falsos autónomos, salarios indignos, contratación abusiva por horas, jornadas eternas al auspicio de horas extras impagas, riesgos físicos por la falta de medidas preventivas, actitudes antisindicales; y así hasta un largo etcétera de fragantes lesiones a los derechos de las personas trabajadoras.

No solo en el terreno laboral se ejerce esta actitud de abuso y enriquecimiento injusto. Su capacidad para eludir impuestos alcanza cotas insoportables: hay gigantes del comercio electrónico que únicamente declaran el 0,2% de todo lo que ingresan en España o plataformas digitales –empresas a todos los efectos, no lo olvidemos- que abusan reiteradamente de su posición competitiva, relegando al pequeño comercio e incluso a la gran empresa tradicional, sometiéndolos a su única voluntad, hasta el punto de expulsarlas del mercado. Una situación que a su vez genera más desempleo, o como poco, severas tensiones sobre las condiciones laborales en las empresas radicadas en nuestro país.

Comprar por comprar perjudica al planeta

A todo debemos sumar el impacto medioambiental de concentrar en unas pocas fechas tal elevado consumo. Nuestro planeta, exhausto de por sí, no puede soportar tamaña exigencia de fabricación, distribución y consumo en periodo tan exiguo de tiempo. La contaminación fabril, las emisiones de CO2 por el transporte, el uso masivo de plásticos, el gasto energético e incluso la obsolescencia programada de viejos y nuevos productos redundan en el maltrato a nuestro medio ambiente.

Por todas estas razones, UGT considera imprescindible dar raciocinio ecológico y protección laboral, que confronten al modelo nocivo y antisocial que esconde las campañas alrededor del Black Friday. Debemos dotarnos de normativas y leyes que frenen esta alarmante tendencia, regulando la actividad laboral de las plataformas digitales, adoptando medidas impositivas que repartan justamente la riqueza entre empresas y ciudadanía, adquiriendo medidas integrales de protección medioambiental y ecológica y promulgando una legislación europea que ponga freno a los monopolios digitales.