Colectivos cristianos denuncian “la desolación”, semanas después del incendio en un asentamiento en Almería

Colectivos cristianos denuncian “la desolación”, semanas después del incendio en un asentamiento en Almería
“La desolación sigue en el ambiente”, semana después del incendio en el asentamiento de trabajadores y trabajadoras de Atochares (Almería), según denuncian colectivos cristianos que atienden a los damnificados, “un trabajo que, desafortunadamente, ha sido descuidado por parte de las administraciones”.

En un comunicado firmado por siete organizaciones eclesiales, entre las que se encuentra la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), además de Cáritas, CONFER y el Secretariado diocesano para las Migraciones, se afirman que “han sido muchas las organizaciones, tanto del tercer sector como de la Iglesia, las implicadas en ayudar con recursos propios y donaciones de la ciudadanía a estas personas para empezar a levantar sus ánimos y reconstruir, por lo menos en parte, lo que les arrebató el fuego”.

Según la denuncia “todo vuelve a construirse”, pero “el problema persistirá”, puesto que “los habitantes de Atochares y de otros tantos asentamientos, siguen relegados a vivir en las periferias, en poblados de infraviviendas y hacinados con las consecuencias que este aislamiento conlleva, sumado a la tensión que aflora en situaciones extremas como la que están viviendo”.

Las instituciones de Iglesia, seguimos insistiendo en la necesidad de que administraciones, ONG y el tejido empresarial del sector agrícola almeriense, realicemos un trabajo conjunto con un objetivo común, que respalde una propuesta eficaz para responder ante la situación de los trabajadores y trabajadoras del campo, que tan importantes son para nosotros”.

“Los agentes que intervenimos en este ámbito somos un puente entre las personas damnificadas, la administración y la sociedad, pero requerimos de las herramientas y los recursos que tienen nuestros representantes políticos para la erradicación de los asentamientos”, añaden.

Termina el comunicado exigiendo a las autoridades políticas que incluyan “la vivienda digna para estas personas que habitan en nuestros pueblos y ciudades”, en la agenda pública.