Unai Sordo marca las líneas de la reforma laboral: recuperar la ultraactividad de los convenios y reequilibrar la negociación colectiva

Unai Sordo marca las líneas de la reforma laboral: recuperar la ultraactividad de los convenios y reequilibrar la negociación colectiva
“En la disputa de cómo se reconstruyen las sociedades del futuro, entre la apuesta por una renovación de un contrato social para el siglo XXI y una sociedad solidariamente integrada o la apuesta hacia sociedades paulatinamente privatizadas individualizadas y despiadadas”, el papa Francisco “está situado en la idea de recomponer un contrato social para siglo XXI”, ha reflexionado Unai Sordo, secretario general de CCOO.

El líder de Comisiones Obreras ha señalado en su intervención ante el Forum Nueva Economía, que observa un “excesivo optimismo” ante la proximidad de alcanzar un acuerdo tripartito sobre la reforma laboral y ha subrayado que tampoco está garantizada la firma en un hipotético acuerdo bipartito entre el Gobierno y los sindicatos, como ocurrió con salario mínimo interprofesional.

Presentado por Antón Costas, presidente del Consejo Económico y Social de España, como un “creyente del diálogo”, Unai Sordo ha sido interpelado sobre la situación de las negociaciones de la reforma laboral en el ámbito de diálogo social tripartito que “están en un momento clave y avanzadas”. Sin embargo, el secretario general de CCOO ha subrayado que quedan por cerrar “varios capítulos” fundamentales para los trabajadores y las trabajadoras y para corregir un modelo laboral pensado para que las empresas se ajusten por la vía del despido y la desvertebración de la negociación colectiva.

Tanto es así, que en su intervención ha dejado meridianamente clara dos líneas rojas “o no va a haber acuerdo con los sindicatos”, ha dicho. Sordo considera clave la recuperación de lo ultraactividad de los convenios –es decir, que un acuerdo colectivo no pierda vigencia mientras se negocia y entra el vigor el siguiente–; y la recuperación de los “reequilibrios en la negociación colectiva” en alusión también a la prioridad del convenio colectivo del sector sobre el de empresa.

“La reforma [laboral] de 2012 inventó un problema donde no lo había. Si pensamos que el convenio colectivo es una herramienta capital, no puede estar sometido a la tensión de que si no hay un acuerdo en la renovación del convenio, el convenio desaparece. La ultraactividad se podía limitar antes del 2012 y del 2010 y nunca fue un problema. Lo importante es recuperar el concepto de que mientras se negocia un convenio, el convenio permanece vigente”, ha explicado.

En cuanto a la temporalidad, el objetivo sindical planteado en la mesa de diálogo social es en “causalizarla” y recurrir al contrato temporal cuando “responda a causas objetivables”.

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Por lo pronto, el próximo 16 de diciembre hay convocadas tres movilizaciones que responden a una doble dinámica: la negociación de la reforma laboral y el bloqueo de la negociación de convenios colectivos.

Salario mínimo Interprofesional

Preguntado por el salario mínimo interprofesional (SMI), actualmente en 965 euros al mes, Sordo ha indicado que “está pautado que hay que recurrir a consulta que pueda abrir un periodo de negociación”. En todo caso, no tiene “ninguna pista para pensar que el Gobierno no va a cumplir” y confía en una nueva subida que sitúe el SMI en 1000 euros a partir de enero.

La centralidad del trabajo para recomponer el contrato social 

En el transcurso de su intervención Unai Sordo, ha reflexionado sobre los retos actuales del sindicato que “vienen determinados por la situación actual que vive el país y el mundo” con varias crisis  concadenadas. “Estamos en un maremágnum de retos: de transiciones, de sociedades polarizadas, de desigualdad… que conviene reconducir. El trabajo con derechos de calidad, las protección social, los elementos de solidaridad colectivas… son un reto civilizatorio”, ha señalado. De ahí que “el papel del mundo del trabajo es muy determinante” y “el sindicato quiere ser un actor para protagonizar esta reconstrucción de un nuevo contrato social, que nos exige mejorar las herramientas del sindicato y de su actuación ante nuevos colectivos y nuevas formas de trabajo”.

En este sentido, al ser preguntado por el encuentro entre la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el Papa, el dirigente sindical no ha querido manifestarse pero si ha planteado que “en esa disputa de cómo se reconstruyen las sociedades del futuro, entre la apuesta por una renovación de un contrato social para el siglo XXI y una sociedad solidariamente integrada o la apuesta hacia sociedades paulatinamente privatizadas individualizadas y despiadadas, me parece que el Papa santo de Roma en esa disputa, creo que histórica aunque esto hará falta tiempo para ver la perspectiva, está situado y por esto le llamarán de todo, en la idea de recomponer un contrato social para siglo XXI. Y eso no está mal, más allá de las creencias que pueda tener cada uno a nivel individual”.

 

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